sábado, 31 de agosto de 2013

Cap.1 Parte 2: El chico nuevo

Al final subire un capitulo cada sabado. Espero que os guste!!



- Niña, corre a cambiarte. ¡El nuevo esta a punto de llegar! ¿No iras a recibirles con esas pintas - al final Helen se habia acercado a limpiarla.
- ¿Nu...nuevo? ¿Va a venir alguien?
- ¡Claro! Le dije a Elisa que te avisara.
- ¡Y lo hice! -Aparecio por la escalera.
Vestia un vestido azul, de lunares blancos, sin tirantes y con escote de corazon el cual estaba adornado con un lazo de la misma tela del vestido.Llevaba a demas los tacones azules, asi que su conjunto era solo para ocasiones especiales. Se habia hecho un moño con su pelo castaño, y maquillado. Estaba realmente guapa.
-¿Me escuchas alguna vez? Te lo dije como hace tres dias. Corre, Nat, ve a prepararte.
Nat corrio a su cuarto. Se puso un vestido blanco, el unico limpio que le quedaba. Se lavo la cara, pero no se maquillo. Intento cepillarse el pelo, pero fue en vano. Necesitaba lavarselo y no habia tiempo.
"Que tontería. Si al final sera otro niño, como los demas, demasiado triste por la perdida que se ira recuperando y que al final alguien adoptara. No hace falta que este tan nerviosa" se decia mientras se miraba al espejo. Aunque sospechaba que no seria asi, si no Elisa no estaria tan emocionada.
El vestido era sencillo, llevaba un cinturon de cuero marron trenzado en la cintura y al ser tan claro le resaltaba el poco bronceado que le quedaba. Estaria decente de no ser por los pegotes marrones que le quedaban en el pelo. En esos momentos deseo ser castaña. Se le ocurrio disimularlo con un gorro, pero ninguno le servia.
Elisa llamo con impaciencia.
-¡Nat!¡Nat! Baja, corre. Es monisimo. Ya esta abajo, slaudando a los demas. ¡Vamooooos!
Escucho bajar a Elisa casi demasiado deprisa como para ir con esos tacones. Cuando se aseguro que ya no estaba, abrio la puerta y se encamino al comedor.

Cuando llego, el chico estaba de espaldas. Parecía de su edad, quiza uno o dos años mayor, lo cual le parecio bastante extraño. Su pelo era negro como el ala de un cuervo, y su espalda era ancha, por lo menos mas que la de Mark.
En ese momento saludaba a Helen, quien le indico con una mano que se acercara. La cocinera dijo algo al nuevo, que ella no escucho. Se planto detras del chico nuevo.
Entonces se giro. Ella esperaba a un chaval triste y desalentado. Pero cuando se volvio, su corazon dio un vuelco.
El chico le mostraba una gran sonrisa. Sabia que era sincera, pues de alguna forma sus ojos tambien sonreian. Sus ojos... eran hermosos. No habia otra palabra. Eran azul oscuro pero si se movi un poco se volvian grises. Era como ver el mar en una noche de tormenta. Azul y gris al mismo tiempo, sin distinguir mar y cielo en el horizonte.
-Hola. Me llamo Alexander.
-Hola. Soy Natasha -se escucho decir- Pero puedes llamarme Nat.
- Perfecto. Ya los conoces a todos. -dijo Helen, y Alexander dejo de mirarla a los ojos.- Bueno, debes de tener hambre. Ha sido un viaje largo, supongo.
- Sí, la verdad.
- Tengo algo de comida sobrante. Luego Nat, Elisa y Marl podrian darte un tour o algo. Pero antes...-dirigio una mirada significativa al pelo de Nat. Alexander parecio fijarse por primera vez en ello.- Ven, sigueme. -Continuo la cocinera.
Él le miro de forma divertida y susurro un vago "Hasta luego" antes de desaparcer por la cocina.
- Oh. Dios. Mio. Es guapisimo. Y encantador- Eleisa se habia puesto a su lado- intentaria ligarmelo de no ser por Mark y por que... creo que a alguien le ha hecho tilin -dijo con voz entre cantarina y burlona.
Nat sintio como enrojecia y se fue a duchar sin contestarla.
Cuando volvio a bajar, con el pelo aun humedo, los tres adolescentes ya la estaban esperando.
Elisa y Mark le habian enseñado el orfanato ya hora se iban a dar una vuelta por la ciudad. Le mostraron los mejores parques, plazas, tiendas, etc.
Al concluir la visita, ya en las escaleras del instituto, Elisa dijo:
-Bueno, Alex. ¿Qué te ha parecido?
El puso una mueca rara.
- ¿No te ha gustado?
- No, no es eso. Es la forma... la forma en la que me has llamado.
- Ah, ¿nunca te han llamado, Alex?
- No -vacilo un momento antes de decirlo- Supongo que si me llamaras mientras caminara por la calle, no lo reconocería. Prefiero mi nombre completo.
- Vale, Alexander entonces- se encogio de hombros- Aun asi, cuantanos que te ha parecido.
Él comenzo a hablar, pero ella ya habia desconectada.
Esa noche soño que navegaba en una tormenta, sin guia alguna, y sin embargo, tambien sin miedo a perderse o hundirse.

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